Con IGP Carne de Ávila como protagonista, este recetario propone un recorrido gastronómico único que se extiende a lo largo de todo un año. Cada mes abre la puerta a un nuevo corte, una nueva receta y una nueva manera de saborear la tradición de Ávila, fusionada con productos de temporada que potencian la frescura y autenticidad de cada plato. No es solo un recetario, es un homenaje a la riqueza culinaria que nace del respeto por la tierra y por la calidad de una carne reconocida con denominación protegida.
Este ebook invita a descubrir la versatilidad de la IGP Carne de Ávila en distintas propuestas que van desde lo más clásico hasta creaciones innovadoras. Su objetivo no es únicamente inspirar en la cocina, sino también acercar al lector a una experiencia sensorial donde cada receta es una celebración de los sabores, las texturas y el legado cultural de una región que respira autenticidad. Cocinar con este recetario es viajar sin salir de casa: doce meses, doce cortes, doce formas de redescubrir la esencia de la gastronomía abulense.
Ebook IGP Carne de Ávila
Índice de Contenidos
A lo largo del año, la Carne de Ávila nos invita a un viaje de sabores inolvidables: desde la ternura especiada de los filetes rusos hasta la intensidad melosa del rabo guisado y la elegancia del steak tartare. Entre guiños modernos como el Big Mac taco y la contundencia festiva del cachopo, cada receta celebra la tradición, la temporada y el placer de disfrutar de una carne única que transforma cada bocado en pura experiencia gastronómica.
¿Cuáles han sido las recetas?
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Enero: Filetes rusos
Un clásico reinventado que combina la jugosidad de la Carne de Ávila con un toque delicado de especias, logrando un bocado tierno y lleno de carácter.
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Febrero: Estofado
Un plato de cuchara que reconforta cuerpo y alma, donde la carne se funde lentamente en un mar de aromas profundos y texturas suaves.
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Marzo: Albóndigas jardinera
La tradición se viste de frescura en estas albóndigas tiernas acompañadas de verduras, que aportan ligereza y color en cada bocado.
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Abril: Salmorejo con cecina
Un contraste perfecto entre la cremosidad fresca del salmorejo y la intensidad ahumada de la cecina de Ávila.
- Mayo: Filetes empanados
Crujientes por fuera y jugosos por dentro, estos filetes empanados despiertan recuerdos de cocina casera y sabor auténtico.
- Junio: Rabo guisado
Un guiso de esencia poderosa y textura melosa, que encarna la paciencia de la cocina lenta y el placer de mojar pan.
- Julio: Steak tartare
Un plato elegante y atrevido, donde la carne brilla en su estado más puro, realzada con notas frescas y sutiles.
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Agosto: Solomillo al Pedro Ximénez
Un corte noble que se engrandece con una salsa sedosa y dulce, creando una armonía que acaricia el paladar.
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Septiembre: Big Mac taco
Un guiño moderno y divertido que convierte un bocado callejero en toda una explosión de sabor con identidad propia.
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Octubre: Redondo de ternera
Un asado jugoso y aromático, donde la carne se impregna de matices intensos y se convierte en protagonista de la mesa.
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Noviembre: Cachopo
Un festín generoso y contundente, que une capas de sabor en un crujiente abrazo dorado irresistible.
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Diciembre: Canelones
Un cierre perfecto para el año: suaves, cremosos y con un relleno lleno de carácter, ideales para compartir en ocasiones especiales.
Trashumancia y calidad en la IGP Carne de Ávila
La trashumancia, conocida como la búsqueda de la “eterna primavera”, es mucho más que un método de producción ganadera: es una tradición milenaria que ha marcado la identidad cultural y paisajística de Ávila. Este movimiento estacional del ganado, entre regiones de climas distintos, ha permitido preservar la calidad de los pastos y el bienestar animal, asegurando carnes de un sabor y una textura únicas. Sus raíces históricas se remontan al siglo XIII, cuando se establecieron las vías pecuarias, y aún hoy sigue siendo un símbolo de respeto por el ciclo natural y de conexión entre el ser humano y su entorno.
La IGP Carne de Ávila recoge ese legado y lo transforma en un sello de calidad que trasciende lo puramente gastronómico. Cada corte refleja un compromiso que va desde la selección de las reses hasta la meticulosa producción y comercialización, bajo normas que superan las exigencias básicas de calidad. Así, cada bocado se convierte en una experiencia que une pasado y presente, tradición y cultura, reafirmando que esta carne no solo alimenta, sino que también cuenta la historia de una tierra y de su gente.







