Slow travel o viajar lento, ¿es la nueva tendencia que está cambiando el turismo por completo?

| |

El turismo mundial ha vuelto con fuerza pero ¿es el slow travel la nueva tendencia? Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), los viajes internacionales superaron los 1.400 millones de llegadas en 2024, recuperando por fin los niveles previos a la pandemia. Los números vuelven, pero las formas no. Ya no se viaja como antes: la era de los viajes exprés está dando paso a un modelo más pausado, consciente y, en muchos casos, más satisfactorio.

Esta tendencia tiene nombre: slow travel, o viaje lento. No se trata de una moda pasajera, sino de un cambio de mentalidad que lleva años gestándose como respuesta al ritmo acelerado del día a día. Cada vez más viajeros planifican sus escapadas con antelación, desde su sofá rinconera, priorizando experiencias sin prisa. La premisa es clara: menos destinos, pero más tiempo en cada uno.

¿Qué es el slow travel o viajar lento?

La lógica del slow travel o viaje lento tiene más sentido del que parece. Ya en 2025 había datos que mostraban cómo los viajeros preferían explorar a fondo un único destino antes que visitar varios de forma superficial. Además, no es solo una cuestión de filosofía: también tiene impacto económico. Las estancias más largas suelen permitir mejores precios en alojamientos, facilitan el acceso a espacios frecuentados por la población local y evitan circuitos exprés que, en muchos casos, resultan más caros y menos enriquecedores.

España, que batió su récord histórico de turismo en 2025 con casi 97 millones de visitantes internacionales, empieza a ver cómo ese flujo masivo se redistribuye. Destinos que antes concentraban gran parte del turismo (Barcelona, Madrid o la Costa del Sol) conviven ahora con un modelo más disperso, que se adentra en pueblos y ciudades menos vinculadas al turismo tradicional.

El viajero lento no busca únicamente el monumento emblemático. Prioriza la experiencia auténtica: el mercado local, la taberna sin menú turístico o espacios alejados de las aglomeraciones. Este tipo de experiencias resulta más accesible fuera de los destinos habituales.

¿Qué destinos ganan con este nuevo enfoque?

Algunos destinos destacan especialmente dentro de esta tendencia de slow travel o viajar lento. Portugal, el Japón rural, los Balcanes y el norte de España ofrecen infraestructuras adecuadas sin sufrir los niveles de saturación de los grandes focos turísticos.

Portugal, por ejemplo, lleva años impulsando este modelo. Regiones como el Alentejo, el valle del Douro o las Azores han incrementado las estancias prolongadas desde la pandemia. El visitante llega, se instala durante varios días o semanas y adopta un ritmo completamente distinto al del turismo tradicional.

Japón también ha desarrollado estrategias en esta línea. Desde 2023, promueve activamente la descentralización turística hacia regiones como Tohoku o Shikoku, con el objetivo de aliviar la presión en ciudades como Tokio o Kioto, donde el overtourism se ha convertido en un reto social relevante.

En España, el Camino de Santiago es uno de los principales referentes para realizar un viaje con calma, aunque no el único. La Ruta de la Plata, el Camino del Norte y la extensa red de senderos repartidos por todo el país ofrecen el contexto ideal para este tipo de experiencia pausada.

¿Qué ventajas tiene?

El viaje lento no implica una planificación exhaustiva si no más disfrutable. Al contrario, se basa en dejar espacio a la improvisación. Disponer de una base clara, como un alojamiento en una localidad concreta, permite explorar el entorno sin necesidad de un itinerario rígido.

Aun así, ciertos aspectos conviene organizarlos con antelación: el transporte hasta el destino, el alojamiento inicial y, en algunos casos, experiencias con plazas limitadas que se recomienda reservar previamente. El resto puede desarrollarse de forma más flexible.

Actualmente existen múltiples herramientas que facilitan la planificación de este tipo de viajes y permiten descubrir destinos menos conocidos. El viaje lento puede no ajustarse a todos los perfiles, pero su crecimiento refleja un cambio significativo en la forma de entender el turismo.

elblogdeceleste

Directora, editora y redactora de elblogdeceleste.

Me apasiona la gastronomía desde el producto, productores, experiencias, recetas, restaurantes hasta los viajes relacionados con la gastronomía.

Mi canal es el digital, tengo amplia experiencia en el sector, redacción SEO y gestión profesional de social media.

Colaboro en distintos medios nacionales digitales como periódicos, revistas y radio.

Además de mi formación en MKT digital y ventas, he estudiado cocina francesa en Le Cordon Bleu.

Participo en eventos del sector como ponente, presentadora, chef y jurado.

Comparte esto:
Previous

El auge de los retiros detox para adelgazar, ¿qué los hace tan populares?

Ebook Cocino con Chefs edición especial cocina internacional

Next

Deja un comentario