Un brownie sin harinas es una variante del tradicional en la que se elimina la harina de trigo y se reemplaza por otros ingredientes o simplemente no se usa, basándose principalmente en chocolate, huevos, azúcar y grasas como mantequilla o aceite; a veces se añaden frutos secos molidos o plátano para dar estructura, lo que da como resultado un postre denso, húmedo y muy intenso en sabor, además de ser apto para personas que evitan el gluten.
El brownie tiene su origen en Estados Unidos a finales del siglo XIX, y una de las historias más conocidas lo sitúa en el Palmer House Hotel de Chicago, donde se creó una versión temprana del postre para una exposición; con el tiempo surgieron variantes como el brownie sin harina, adaptadas a nuevas necesidades dietéticas.
El brownie sin harinas
Índice de Contenidos
Para elaborar este brownie sin harina, machacar el boniato asado junto con los huevos, el plátano, el cacao, el chorrito de vermut rojo y la cucharada de AOVE hasta obtener una masa homogénea; añadir los chips de chocolate y parte de los pistachos y mezclar bien. Verter la mezcla en un molde previamente engrasado con AOVE y hornear a 180 °C durante unos 20 minutos, hasta que quede firme por fuera y jugoso por dentro. Sacar del horno y añadir más pistachos por encima como toque final.
Es rico en energía gracias al chocolate, el AOVE y los pistachos (grasas saludables), aporta proteínas de buena calidad por los huevos y algo de los frutos secos, y contiene hidratos de carbono principalmente del boniato y el plátano, que además aportan fibra, vitaminas (como la A y C) y minerales. El cacao suma antioxidantes, mientras que el conjunto resulta más nutritivo que un brownie tradicional, aunque sigue siendo un alimento calórico que conviene consumir con moderación.
Receta de brownie sin harinas
Esta receta ha sido elaborada con el vermut rojo de Zecchini, una bebida originaria de Madrid, elaborada a partir de vino aromatizado con una selección de hierbas, especias y botánicos, entre los que suelen encontrarse ajenjo, raíces y cortezas. Su proceso de elaboración se basa en la maceración de estos ingredientes en el vino, lo que da lugar a un perfil equilibrado entre notas dulces y amargas, con matices herbales y especiados. Se trata de un vermut pensado principalmente para el aperitivo, aunque también se utiliza en coctelería.
En el ámbito culinario, destaca por su versatilidad, ya que puede incorporarse en elaboraciones saladas como salsas, guisos o reducciones, aportando complejidad al conjunto. También puede emplearse en recetas dulces, como este brownie, donde contribuye a enriquecer el perfil de sabor sin enmascarar el resto de ingredientes.
Ingredientes para 2
- 1 Boniato asado de unos 300-350g
- 2 Huevos
- 1 Plátano
- 30g Cacao
- Chips de chocolate o chocolate picado
- 4 cucharadas de pistachos
- 1 chorrito de vermut rojo de Zecchini
- 1 cucharada de AOVE
Elaboración de brownie sin harinas
- Machacar todos los ingredientes.
- Añadir los topping y mezclar.
- Pasar al molde con AOVE.
- Hornea unos 20 minutos a 180°.
- Dar amor con los pistachos.
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Trucos y consejos
- Asar bien el boniato hasta que quede muy tierno, para facilitar que se integre.
- Machacar y mezclar los ingredientes mientras el boniato esté aún templado, para conseguir una mezcla más homogénea y sin grumos.
- Controlar el horneado, retirando el brownie cuando esté firme en los bordes pero ligeramente húmedo en el centro, para mantener su textura jugosa.
- Añadir los pistachos al final, tanto dentro de la mezcla como por encima.
Este brownie sin harina es una alternativa a la receta tradicional en la que se utilizan ingredientes naturales como boniato, plátano y cacao para obtener una textura densa y húmeda sin necesidad de harina. Su preparación es sencilla y permite integrar distintos sabores y texturas en un solo postre. El resultado es una elaboración equilibrada, adaptable y adecuada para distintas preferencias alimentarias.





