Los huevos benedictinos consisten en un panecillo inglés tostado, sobre el cual se coloca una capa de jamón, tocino, o salmón seguido de un huevo escalfado y, finalmente, se cubren con una rica salsa holandesa.
Una de las versiones más populares atribuye su invención a finales del siglo XIX en Nueva York. Según esta versión, un corredor de bolsa llamado Lemuel Benedict pidió en el restaurante del Hotel Waldorf una combinación de ingredientes para curar su resaca: tostadas, huevos escalfados, tocino y salsa holandesa. El chef, impresionado por la idea, refinó la receta y la añadió al menú.
Los huevos benedictinos con salmón
Índice de Contenidos
Los huevos benedictinos con salmón se preparan con cuatro elementos clave: panecillo inglés tostado, salmón, huevos escalfados y salsa holandesa. El pan se tuesta hasta quedar crujiente y los huevos se cuecen en agua con vinagre para obtener una clara firme y una yema líquida. La salsa holandesa, una emulsión de yemas de huevo, mantequilla derretida y jugo de limón, se bate al baño maría hasta lograr una textura cremosa.
La salsa holandesa es una emulsión cremosa y brillante elaborada a base de yemas de huevo, mantequilla derretida y jugo de limón, con un toque de sal y, ocasionalmente, cayena para un ligero picor. Es conocida por su textura aterciopelada, que combina la riqueza de la mantequilla con la acidez del limón. Esta salsa es una de las cinco salsas madre de la cocina francesa, lo que resalta su versatilidad y prestigio.
Receta de huevos benedictinos con salmón
Esta receta ha sido elaborada en El Café Comercial, inaugurado en 1887, es uno de los establecimientos más emblemáticos de Madrid, ubicado en la Glorieta de Bilbao, 7. A lo largo de su historia, ha sido un epicentro cultural donde escritores como Antonio Machado y Camilo José Cela frecuentaban sus tertulias literarias. Tras un cierre temporal en 2015, reabrió con una renovación que respetó su esencia histórica, incluyendo sus icónicos espejos, mármoles y lámparas.
Carlos Moreno es el chef ejecutivo del Café Comercial en Madrid, ha sido reconocido por su talento culinario, especialmente con su creación ganadora en el concurso del “Mejor Paquito de Madrid”, un bocadillo de cordero inspirado en la caldereta, un plato tradicional español.
Ingredientes para 2 personas
Para los huevos
- 2 huevos
- 1/2 litro de agua casi hirviendo
- 1 poco de vinagre suave
- 1 poco de rúcula
- 200 g de salmón ahumado picado o en lonchas
- 2 mini molletes o similares
- 4 cucharadas de salsa holandesa
Para la salsa holandesa
- 2 yemas de huevo
- 1/2 kilo de mantequilla clarificada
- 1 limón en zumo
- 1 pizca de sal y de pimienta
Elaboración de huevos benedictinos con salmón
- Emulsionar con unas varillas las yemas y el zumo de limón.
- Añadir la mantequilla clarificada poco a poco hasta que quede una textura cremosa.
- Hacer el aguacate a la plancha.
- Hacer el huevo escalfado en agua hirviendo con un chorrito de vinagre durante 3 minutos.
- Montar el plato con el pan, el huevo escalfado, el salmón cortado en taquitos, el aguacate y rúcula.
- Salsear con la salsa holandesa, pimienta y cebollino y listo.
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Trucos y consejos
- Escalfar huevos correctamente: Usar agua caliente (no hirviendo) con un chorrito de vinagre para que la clara se coagule rápidamente. Formar un remolino en el agua antes de añadir el huevo para que mantenga su forma.
- Salsa holandesa estable: Emulsionar lentamente las yemas con la mantequilla clarificada al baño maría, batiendo constantemente para evitar que se corte. Si se espesa demasiado, añadir unas gotas de agua tibia.
- Panecillos crujientes: Tostar bien los panecillos ingleses para obtener una textura firme que sostenga los ingredientes y contraste con la suavidad del huevo y la salsa.





