Las pelotas de fraile son un dulce tradicional de la localidad madrileña de Chinchón, similar a pequeños buñuelos fritos, elaborados con una masa ligera que se fríe hasta quedar dorada y esponjosa. Suelen servirse espolvoreadas con azúcar y, en ocasiones, rellenas de crema, formando parte de la repostería típica vinculada a las festividades y a la gastronomía local.
Así mismo es una variante regional de la berlinesa europea, representa uno de los pilares de la bollería técnica de masa fermentada. Su valor gastronómico reside en el equilibrio entre una fritura controlada y una miga de alta alveolatura, obtenida mediante procesos de leudado prolongado. Más allá de su popularidad en el Río de la Plata y España, este dulce destaca por su versatilidad, permitiendo rellenos que van desde la crema pastelera tradicional hasta variantes contemporáneas.
Las pelotas de fraile
Índice de Contenidos
Para elaborar las pelotas de fraile, mezclar la levadura con la leche templada y un poco de azúcar y dejar reposar. Batir los huevos con el azúcar, añadir el agua y la ralladura de cítrico e incorporar la mezcla de levadura. Agregar harina poco a poco hasta obtener una masa blanda y manejable, amasar hasta que quede lisa y dejar reposar hasta que doble su volumen. Formar bolitas con las manos engrasadas y freír en aceite caliente a fuego medio hasta que se hinchen y se doren, y finalmente pasarlas por azúcar.
Aportan principalmente energía debido a su contenido en harina, azúcar y el proceso de fritura, lo que incrementa su valor calórico. También contienen pequeñas cantidades de proteínas procedentes del huevo y algo de grasas del aceite de fritura. En conjunto, son un dulce energético de consumo ocasional dentro de una dieta equilibrada.
Receta de pelotas de fraile
Las pelotas de fraile tienen su origen en la repostería tradicional de Chinchón, donde se elaboraban como un dulce popular en celebraciones y fiestas locales. Su preparación se basa en una masa frita sencilla, propia de la cocina casera y de tradición conventual, que con el tiempo se ha mantenido como parte de la identidad gastronómica del municipio.
Esta receta ha sido elaborada con Juan Carlos Visedo en el restaurante La Casa del Pregonero que se encuentra en la localidad de Chinchón, concretamente en su Plaza Mayor, uno de los espacios más representativos del municipio. Es un establecimiento vinculado a la gastronomía tradicional madrileña, donde se pone en valor la cocina local y los productos de la zona en un entorno histórico y muy característico.
Ingredientes para 20 unidades
- 2 huevos
- 100 g de azúcar
- 100 ml de leche
- 50 ml de agua
- 25 g de levadura fresca (o 7 g seca)
- Ralladura de limón o naranja
- 450–550 g de harina (la que admita)
- Abundante aceite para freír
Elaboración de pelotas de fraile
- Activar la levadura mezclándola con la leche templada y una cucharadita de azúcar y dejar reposar 10 minutos.
- Realizar la mezcla base batiendo los huevos con el azúcar y añadiendo el agua y la ralladura.
- Incorporar la mezcla de levadura y añadir la harina poco a poco hasta obtener una masa blanda, ligeramente pegajosa pero manejable.
- Amasar durante 8–10 minutos hasta que la masa esté lisa.
- Dejar reposar la masa tapada durante 1–2 horas hasta que doble su volumen.
- Formar las pelotas haciendo bolitas con las manos ligeramente engrasadas.
- Freír en abundante aceite a fuego medio hasta que se hinchen y se doren, dándoles la vuelta para que queden uniformes.
- Sacar y pasar por azúcar.
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Trucos y consejos
- Activar bien la levadura en leche templada para asegurar una fermentación correcta y una masa más esponjosa.
- Respetar los tiempos de levado y dejar que la masa doble su volumen para conseguir una textura ligera.
- Controlar la temperatura del aceite durante la fritura para que se cocinen por dentro sin quemarse por fuera.
- Engrasar ligeramente las manos al formar las bolitas para facilitar el manejo de la masa y evitar que se pegue.
Las pelotas de fraile son un dulce tradicional que destaca por su elaboración sencilla basada en una masa fermentada y frita, que da como resultado una textura esponjosa y ligera. Es una receta ligada a la repostería popular de Chinchón, que se mantiene como parte de su identidad gastronómica.





