Dublín es una ciudad divertida, dinámica y con buen ambiente, por eso desde hace años es uno de los destinos más elegidos para viajar a la hora de planear una escapada, pues un fin de semana largo es suficiente para tomar contacto.
Pasear por sus calle llenas de vida, tomarse una pinta en un pub, disfrutar junto al rio Liffey al atardecer, asistir a un espectáculo musical callejero improvisado… En la capital de la República de Irlanda es casi imposible aburrirse.
Viajar a Dublín
Dublín se ha convertido en una gran alternativa a la hora de viajar, ya sea por turismo, para estudiar inglés (tras la salida del Reino Unido de la U.E. quedan pocas alternativas), o por motivos laborales, pues en la última década un gran número de multinacionales se han instalado en Irlanda.
El día grande de Dublín es el 17 de marzo, el Día de San Patricio, patrón de Irlanda, aunque esta fiesta se ha extendido mundialmente. Quizá en parte porque fueron muchos los millones de irlandeses que tuvieron que emigrar en el siglo XIX debido a la Gran Hambruna, pero que han seguido sintiendo su tierra cerca y han llevado sus tradiciones con ellos.
Consejos para viajar a Dublín
El clima de Dublín se caracteriza por sus temperaturas suaves y abundantes precipitaciones; en verano las temperaturas son más cálidas, pero llueve más que a principios de año, aunque en esa época las temperaturas sean más bajas. Independientemente de la época del año en que se decida viajar a Dublín, es más que probable que se vivan las cuatro estaciones en el mismo día.
Los enchufes son tipo G, de tres clavijas, por lo que es necesario llevar un adaptador. La moneda es el euro, así que no es necesario que l@s español@s cambien divisa. Los idiomas oficiales son el inglés y el gaélico irlandés (apenas un 30% de la población lo habla), aunque en casi cualquier establecimiento se encuentran hispanohablantes. La asistencia sanitaria es gratuita para los ciudadanos de la Unión Europea con la Tarjeta Sanitaria Europea.
La conducción es por la izquierda, al contrario que en España, por eso hay que tener cuidado al cruzar la calle, pues se tiende a mirar al lado equivocado. Como están acostumbrados al despiste de los turistas, en el suelo de cada cruce o paso de cebra indica hacia qué lado se debe mirar.
Una buena forma de ahorrar es adquiriendo la Dublin Pass. Sólo con visitar las Catedrales de San patricio y Christ Church y la Guinness Storehouse, está más que amortizada, pues incluye también el bus turístico hop-on hop-off BigBus. Aunque lo cierto es que Dublín puede recorrerse a pie muy fácilmente.
Para evitar imprevistos durante las vacaciones, es fundamental contar con un respaldo profesional. Intermundial es una correduría especializada que ofrece cobertura ante cancelaciones de vuelos, pérdida de equipaje y asistencia médica cualificada con totales garantías. Al realizar la contratación de forma online, introduciendo el código ELBLOGDECELESTE se aplica un descuento directo en la tarifa del seguro.
- VIAJAR A DUBLÍN
- Las mejores ofertas de vuelos a Dublín aquí
- Los mejores hoteles a los mejores precios en Dublín aquí
- Reserva los mejores tours y excursiones en Dublín aquí
- Alquila tu coche en Dublín aquí
- Reserva tu seguro de Dublín aquí
¿Dónde alojarse en Dublín?
Cada vez más gente decide viajar a Dublín, es un destino en auge. Pero la oferta de camas no ha crecido al mismo ritmo que lo ha hecho el turismo, por lo que precios son más elevados de lo que cabría esperar. Y algo que no puede faltar sea cual sea la opción de alojamiento, es disfrutar de un buen desayuno irlandés al menos un día.
Arthaus Hotel, de cuatro estrellas, es una buena opción, ya que está a pocos minutos caminando de la Catedral de San Patricio y Temple Bar. Las habitaciones son modernas, amplias y cómodas, y el desayuno tiene gran calidad.
Si se prefiere optar por un bed and breakfast, Trinity Townhouse Hotel, junto al Trinity College, es uno de los alojamientos mejor valorados. Y The Merchant House, en el corazón de Temple Bar, es ideal para aquellos que quieran estar en el epicentro del ocio dublinés.
¿Qué ver y hacer al viajar a Dublín?
En esta guía se recogen los principales puntos de interés que no debe perderse ningún turista que decida viajar a Dublín. Empezando por sus calles más icónicas, como son O’Conell Street, la principal arteria de la ciudad, donde se encuentra la escultura The Spire y la Oficina Central de Correos (GPO), edificio de gran valor histórico donde se proclamó la República de Irlanda tras el levantamiento de 1916, y Grafton Street, una de las calles peatonales de mayor afluencia e importante eje comercial.
Cerca de Grafton St. está la estatua de Molly Mallone, pescadera de noche, meretriz de noche, a la que se dedica la canción Cockles and Mussels, un himno para los irlandeses. No muy lejos está Whitefriar Street Church, donde se guardan las reliquias de San Valentín.
Uno de los puntos más fotografiados es Ha’penny Bridge, el puente más famoso de la ciudad. Oficialmente se llama Liffey Bridge, pero es conocido por tod@s cono ha’penny, pues el peaje que había que pagar por cruzarlo hasta 1919 era de un penique y medio. Al atardecer ofrece una de las estampas más hermosas de la ciudad.
En la vida dublinesa los parques y jardines tienes gran importancia. En cuanto hace buen tiempo se llenan de locales practicando deporte, paseando, haciendo picnics… El más popular, y uno de los más bonitos, es el céntrico St Stephen’s Green. Más a las afueras, Phoenix Park, el parque urbano más grande de Europa, que alberga el Zoo de Dublín.
Dublín cuenta con numerosos museos y galerías que bien merecen una visita al viajar a la ciudad. La National Gallery, con más de 13.000 obras, es la pinacoteca más importante del pais. Hugh Lane Gallery alberga el mejor arte moderno irlandés y numerosas obras impresionistas. Y el Museo de Arqueología, la madre de los museos irlandeses, una visita de los más recomendable si se viaja con niñ@s.
Temple Bar
En el corazón de Dublín está el barrio de Temple Bar, el de mayor actividad cultural y de ocio, y con mayor concentración de pubs. El nombre viene del gaélico Temple barr; Temple, familia adinerada del siglo XVI, y barr, camino. Tiene mucha vida nocturna, pero también diurna, pues acoge diferentes mercados.
Sus callejuelas están siempre repletas de turistas y locales disfrutando del ambiente, de los pubs y los restaurantes. Aquí se encuentra el famosísimo pub Temple Bar, que tomó su nombre del barrio, y no al revés, como mucha gente cree.
Trinity College
Es la universidad más prestigiosa de Irlanda, y una de las más importantes de Europa, donde se encuentra uno de los puntos imprescindibles al viajar a Dublín, la Old Library, y en la que se expone el valiosísimo Libro de Kells. Se trata de un manuscrito de los cuatro evangelios del Nuevo Testamento con bellas ilustraciones, creado por los monjes de Iona en el 800 d.C.
El culmen de la visita a la Old Library es la Long Hall, una bellísima sala repleta de volúmenes únicos, o una copia de la Declaración de Independencia de Irlanda, entre otros. En estos momentos se encuentra en pleno proceso de restauración, por lo que está prácticamente vacía.
Catedral de San Patricio
Cuenta la leyenda que la Catedral de San Patricio fue construida en el lugar exacto en el que el santo bautizaba a los irlandeses. Sin duda, si se decide viajar a Dublín hay que visitar su catedral, la iglesia más grande de Irlanda.
La iglesia original, que no se conserva, era de madera. El edificio actual es gótico, y fue construido en 1190 y restaurando por la familia Guinness en 1864. La entrada incluye audioguía en español, en la que se explican los numerosísimos detalles que tiene y su historia.
Catedral de Christ Church
Christ Church Cathedral, una de las dos catedrales protestantes de Dublín, es uno de los símbolos de la ciudad. Comenzó siendo un pequeño templo de madera en 1038, y sufrió numerosas reconstrucciones, hasta llegar al edificio actual, restaurado en 1878.
Durante la visita se recorren las majestuosas naves, se puede ver el monumento a Strongbow, líder anglonormando que capturó Dublín en 1170, o contemplar el corazón de St. Laurence O’Toole, patrón de la ciudad. También hay que bajar a la cripta, la cual tiene algunas curiosidades, como un ratón y un gato momificados que se encontraron en el interior del órgano durante una restauración, conocidos como Tom y Jerry.
Justo al lado está Dublinia, una exposición interactivasobre Dublín muy visitable al viajar con niños. En caso contrario se puede obviar, pues no tiene gran interés para los adultos. Tanto Dublinia como la catedral Christ Church están incluidas en la Dublin Pass.
Guinnes Storehouse
La cerveza Guinness ha trascendido su marca y se ha convertido en un símbolo de Irlanda. Por eso, no es de extrañar que la Guinness Storehouse se haya convertido en uno de los principales puntos de interés al viajar a Dublín.
El antiguo almacén alberga hoy un museo de siete plantas en las que el visitante aprende sobre la elaboración de la cerveza, la historia de la marca, la importancia de la publicidad, como catar la cerveza… Además, la entrada (incluida en Dublin Pass) ofrece gratis una pinta, que se puede disfrutar en cualquiera de los bares del edificio.
Sin duda la recomendación es tomarla en el Gravity Bar, en la última planta, mientras se disfruta de las vistas de la ciudad. Cuenta también con varios espacios de restauración, entre los que destaca 1837 Bar & Brasserie.
Kilmainham Gaol
Cualquier persona interesada en la historia de Irlanda debe visitar Killmainham Gaol al viajar a Dublín. Ha sido escenario de algunos de los hechos más trágicos, a la par que heroicos, de la historia reciente del país. La visita guiada, que se realiza únicamente en inglés, hace un recorrido por las celdas y las zonas comunes, hasta finalizar en el punto en que fueron fusilados los protagonistas de la Revolución de 1916, hecho que desencadenó la guerra civil que finalmente dio lugar a la República Independiente de Irlanda.
Las entradas deben adquirirse con antelación en la web. Se abre la agenda a un mes vista, y se llena en minutos. Una forma de hacerse con entrada en el último momento es visitar la web el mismo día de la visita, sobre las 9:15 o 9:30, pues a esa hora liberan cancelaciones y es posible comprarlas.
Castillo de Dublín
Nada tiene que ver con la idea generalizada que se tiene de un castillo, y no suele ser considerada parada obligatoria al viajar a Dublín, pero lo cierto es que bien merece una visita, pues es una buena forma de adentrarse en la historia reciente de Irlanda. La entrada está incluida en la Dublin Pass, así que es una buena forma de amortizarlo.
Destilería Jameson
Los amantes del whisky que hayan adquirido la Dublin Pass pueden aprovechar para visitar la destilería el whisky irlandés más famoso del mundo. Se aprenderá sobre la elaboración, a catarlo y a diferenciar entre distintas variedades. La entrada incluye también una consumición: un whisky solo, con hielo, o con soda y lima.
¿Cuáles son los mejores restaurantes y pubs de Dublín?
La oferta de restauración en Dublín ha mejorado mucho en los últimos años. Hay opciones de todo tipo y para todos los bolsillos, pero no cabe duda que la opción más popular entre locales y viajeros son los pubs, tanto por su comida casera como por el horario, mucho más amplio que el de los restaurantes.
Además, los pubs son frecuentados también para tomar una pinta, una religión en Dublín a la que se suman l@s turistas al viajar a Dublín. Algunos son tan curiosos como The Church Bar, ubicado en una antigua capilla rehabilitada.
Fish Shop
Probablemente el mejor fish & chips de la ciudad se encuentra en Fish Shop, en 76 Benburb St. En este pequeño restaurante, el menú cambia en función de las capturas del día, sirviendo siempre el mejor pescado fresco.
Muy recomendable la fish burger, hamburguesa de pescado, realmente deliciosa, y las croquetas de abadejo ahumado sorprenden con su sabor. Además, tiene vinos muy interesantes, con bastantes referencias españolas.
The Hairy Lemon
En el 41-42 de Sttephen St. Lower se encuentra el pub The Hairy Lemon, uno de los más conocidos de la ciudad. Siempre está a rebosar, por su comida casera y deliciosa, y por las pintas a 6,80€. Su homemade Beef & Guinness, estofado de vacuno cocinado en cerveza Guinness está delicioso. Por las tardes hay música en directo.
Leo Burdocks
El fish & chips más famoso de Dublín está en Leo Burdock, donde llevan preparándolo desde 1913. El tradicional es de bacalao fresco, y lo cocinan hipercrujiente por fuera y jugoso por dentro, acompañado de unas patatas fritas con salsa tártara deliciosa. Una ración cuesta unos 18€, y es más que suficiente para dos personas.
The Celt
El pub The Celt está al norte del Liffey, en 81 Talbot St., cerca de Custom House y de The Spire. Suele estar repleto de lugareños y visitantes disfrutando del ambiente. Ofrece comida casera a buen precio, y un servicio rápido y amable.
Preparan un rico Bangers & Mash, plato típico de salchichas y puré de patatas con salsa de cebolla. También muy recomendable el Traditional Beef & Guinness Stew, estofado tradicional de res y Guinness con verduras. Los principales cuestan 15-16€, y las pintas de Guinness 6,20€.
The Old Storehouse
The Old Storehouse es un pub tradicional, ubicado en Temple Bar, en 3 Crown Alley. Con comida casera, buena cerveza y música en directo, lo normal es que siempre esté hasta los topes. Sirven un Traditional Irish Lamb Stew muy bueno, estofado irlandés de cordero, con verduras y patatas, acompañado de pan de soda integral y mantequilla irlandesa. Los principales cuestan unos 22€, y las pintas de Guinness 7,80€.
Pi Pizza
Sin salir de Dublín se puede disfrutar de una auténtica pizza napolitana en Pi Pizza, en 73-83 South Great George’s St. Indiscutiblemente, su pizza Margherita es de las mejores de la ciudad. Muy recomendable también la Nduja, la “pizza de la casa”, con nduja (embutido calabrés tipo sobrasada), miel, Scamorza, Grana Padano, tomate y albahaca.
Lotties
El restaurante Lotties, en 9 Rathgar Road, está incluido en la Guía Michelin como Bib Gourmand. Además de la sala, tiene una animada zona de bar. Muy recomendable la lubina con pak choi, salsa de jengibre, arroz negro, chile y soja. El precio medio por persona sin bebida es de 40€, a lo que hay que sumar el 12,5% de propina que aplican directamente en la cuenta.
Hay quien dice que Dublín en dos días se ha visto, pero en realidad la ciudad tiene mucho más que ofrecer. Hay muchos rincones que descubrir, pubs por disfrutar, pintas por beber… Os animamos a viajar de Dublín y enamoraros de ella. Además, aquí tienes las guías de otros destinos europeos, como Colonia, Nápoles o Polonia.

Amante de la gastronomía. Me encanta descubrir restaurantes, viajar, probar productos nuevos, en definitiva, disfrutar…








































