Receta casera de patatas bravas

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Las patatas bravas son un de las tapas por excelencia de la cocina española. Sin embargo, pese a su celebridad, son pocas las personas que conocen exactamente el proceso de elaboración de la salsa. Al contrario de la concepción general, la salsa brava no contiene tomate, sino pimentón.

Junto con otros platos tan típicos como el cocido , las patatas bravas son uno de los signos de identidad de l@s madrileñ@s. Y aunque actualmente este aperitivo sea conocido a nivel internacional, su origen se encuentra en la Comunidad de Madrid. El gastrónomo español Ángel Muro, autor de “El practicón”, define en 1893 este plato como una de las principales recetas de los pobres en la región madrileña.

Las patatas bravas

Debido a su sencilla elaboración y pocos ingredientes, las patatas bravas suponen una buena opción, accesible para todos los bolsillos. Además, es una receta apta para cualquier época del año y cualquier ocasión, tanto formal como distendida.

Se cree que los primeros cultivos de patata tuvieron lugar en el continente americano, concretamente al noroeste de Bolivia y el sur de Perú entre los años 8.001 y 5.000 antes de Cristo. Desde aquel momento, su uso se ha extendido por todo el mundo, convirtiéndose en un alimento básico de todas las gastronomías.

Receta de patatas bravas

La clave para elaborar esta receta reside en dos de sus ingredientes principales: las patatas y la salsa brava. La combinación entre ambos resulta en un exquisito sabor propios de un plato de alta cocina. Además, la salsa elaborada de forma casera es una alternativa ideal para sustituir las salsas artificiales con conservantes existentes en el mercado, las cuales suelen ser mucho menos saludables.

La patata es un tubérculo con un valor nutricional muy beneficioso para la salud. Esta es una fuente rica en fibra que contribuye a facilitar la función digestiva y apta para personas intolerantes al gluten. Junto a esto, el consumo de la patata aporta hidratación al organismo puesto que, aproximadamente, un 75% de su contenido es agua.

Ingredientes para 2 personas

  • 500 ml de agua caliente
  • 1 pizca de sal al gusto
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra de Oro Bailén
  • 4 dientes de ajo pelados y rallados
  • 50 g de harina de El Amasadero
  • 30 g de pimentón de la Vera de Las Hermanas
  • 500 g de patatas cortadas en rectángulos de Princesa Amandine
  • 1 pizca de pimienta
  • 500 ml de agua caliente

Elaboración de las patatas bravas

  1. Para elaborar esta receta de patatas bravas, primero hay que, confitar las patatas a 90°C durante 20 minutos.
  2. Mientras se confitan, agregar aceite de oliva virgen extra en un cazo y rallar los 4 dientes de ajo. Poner el fuego a temperatura baja durante 5 minutos para conseguir aromatizar el aceite.
  3. Una vez confitadas las patatas, subir la temperatura y freír las patatas durante 5 minutos.
  4. Elevar la temperatura del cazo a fuego medio para tostar ligeramente el ajo y añadir el pimentón. Remover de forma rápida para evitar que se queme.
  5. Agregar harina al ajo y pimentón.
  6. Añadir agua caliente cuidadosamente y diluir la roux poco a poco para evitar que aparezcan grumos.
  7. Cocinar la salsa durante 10 minutos y remover constantemente para que no se pegue y reduzca. Probar si está al punto de sal o necesita más.
  8. Volcar la salsa en un biberón para facilitar servirla a las patatas.
  9. Sacar y escurrir las patatas en un papel para retirar el exceso de aceite.
  10. Hacer un agujero en la patata con un descorazonador.
  11. Servir las patatas con la salsa brava en el agujero y decorar con una pizca de cebollino picado.

Trucos y consejos

  • Los recortes sobrantes del agujero de las patatas pueden servir para la elaboración de otros platos como un puré o un guiso.
  • La base de la salsa brava es un espesante natural denominado roux, muy usado en cocina para la elaboración de otras salsas como la bechamel casera y saludable.
  • Si al añadir el agua se forman grumos, aunque se haya mezclado la salsa correctamente, una batidora ayuda a diluirlos.
  • Un buen acompañante de este plato es una cerveza Red Vintage de 1906.

Las patatas bravas son una receta excelente y versátil ya que puede servir como aperitivo o guarnición de un plato principal. Otras opciones para sorprender a cualquier invitad@ son los huevos rellenos con salsa brava o batata rellena, como alternativa vegana.

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42 comentarios en “Receta casera de patatas bravas”

    • El punto picante es lo más, yo voy a hacerlas este fin de semana y usaré el pimentón picante 🙂
      Un abrazo,
      Iris Fogones

      Responder
  1. Menuda pintaza tiene esa patata brava, qué resentación más original y divertida. La receta me ha encantado. Creo que voy a intentarlo, por supuesto compraré patatas Princesa Amandine para que me queden así de bien! Muchas gracias Irene.

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  2. No sabes lo bien que me viene esta receta porque es perfecta para cuando tengo invitados que las puedo poner de aperitivo

    Responder
    • Me encanta conocer la historia de nuestros platos, y saber que las bravas son madrileñas me ha encantado.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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    • Son unas patatas geniales, me ha encantado conocer este producto. Las hice al horno el otro día y el sabor es increíble.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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  3. Es una de las mejores ilustraciones y recetas sobre patatas bravas que he visto. Delicioso y al detalle, el vídeo perfecto para aprender de Princesa Amandine, un gran grupo de buenos cocineros y cocineras. Y cosas como que la salsa brava original no lleva tomate, pues es algo que desconocía. Pero sobre todo, la receta en sí, perfecta y la patata brava, debe estar gustosa al máximo.

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    • ¡Muchísimas gracias por tu comentario Alicia!
      Es una receta que me ha encantado, tanto aprender como hacer. La textura de la patata en su punto justo, y aprender a hacer bien una salsa brava es genial.
      ¡Si te animas a hacerla, cuéntanos!
      Un abrazo,
      Iris Fogones

      Responder
    • Y qué buen recuerdo, ¿verdad? A un bar castizo, de los de toda la vida, donde sabes que tienes calidad. Adoro estos lugares.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

      Responder
    • ¡Quedas estupendamente! Yo voy a hacerlas este fin de semana, que vienen amigos a comer a casa.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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    • Es que estas son unas bravas auténticas, no te puedes imaginar el sabor de la salsa y la textura de la patata, ¡buenísimas!
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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    • Es un aperitivo maravilloso, yo tengo comida en casa mañana y las voy a poner.
      Si las hacéis nos contáis.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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  4. Que ricas están unas buenas patatas bravas, y qué difícil a veces encontrarlas…
    No conocía las patatas Amandine, la próxima vez las haré con esta patata. Tampoco sabía que la salsa no llevase tomate, que sorpresa…

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    • Pues a mí me han sorprendido mucho, me han encantado.
      Y la salsa, madre mía, hacía mucho que no probaba una salsa tan rica.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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  5. Yo también las confito y luego subo a tope para dorarlas. Lo que no sabía es que la salsa brava original no llevaba tomate.
    Lo probaré la próxima vez

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    • Javi, un pajarito me ha dicho que eres un chef de primera, así que cuando hagas la salsa, invita 😉
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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    • Pues a mí me ha sorprendido muy gratamente. Me encanta la textura que tienen, es muy suave.
      El otro día las hice en la cocotte al horno, con unos muslos de pollo y quedaron increíbles.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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    • Me pasa igual, es uno de mis ingredientes favoritos, ¡es tan versátil!
      La salsa quedó deliciosa.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

      Responder
    • Me ha encantado esta patata, el otro día las hice al horno en casa junto con un pollo y tienen un sabor delicioso.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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  6. Toma ya!!!
    Me dejas loca y con ganas de probarlas, no tenia ni idea de que la Alda brava original no tenia ni tomate y tampoco conocí estas patatas!
    Próximo aperitivo para invitados!!
    Muchísimas gracias

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    • Próximo aperitivo fijo, además son la presentación es ideal. Yo aluciné, tanmpoco sabía que la salsa brava no llevaba tomate, me encanta aprender estos trucos.
      Un abrazo,
      Iris Fogones

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