PROTOCOLO EN LA MESA – ANFITRION@S PERFECT@S

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Hoy vamos a hablar del protocolo en la mesa para ser unos anfitrion@s perfect@s, un post algo básico y a la vez complejo, para cómo saber colocar una mesa para las celebraciones en casa y, por qué no, para reconocer en un buen restaurante si todo está correcto.

El protocolo en la mesa es un tema extenso y que va cambiando, por eso, hoy vamos a ver ciertos trucos y consejos muy fáciles, para recibir en casa, como si de un restaurante de alto copete, se tratase.

PROTOCOLO EN LA MESA – ANFITRION@S PERFECT@S

Ante todo y lo más importante, es que el protocolo en la mesa para ser los anfitrion@s perfect@s lo debemos ajustar a nuestro estilo de vida. Lo ideal, es que nos sintamos cómod@s en el evento y como no, nuestr@s invitad@s también.

¿QUÉ ES EL PROTOCOLO?

Vamos a comenzar sabiendo a qué nos referimos cuando hablamos de “protocolo”: son el conjunto de reglas de formalidad que rigen los actos y ceremonias diplomáticas y oficiales. Si os parece, más adelante hablaremos del protocolo oficial.

Al hablar del protocolo en mesa, nos referimos a las pautas que hay que seguir desde el montaje de la mesa, guión del servicio, orden del servicio, etc. Es un auténtico checklist que debemos de seguir desde que enviamos la invitación hasta que finaliza el evento.

MONTAJE DE LA MESA

VESTIR LA MESA

Lo primero que vamos a hacer es vestir la mesa, que queda mucho más bonito que decir “poner la mesa”. Para ello, debemos saber el número de comensales y la forma en que la montaremos, tema al que le dedicaremos otro post más adelante.

Colocaremos un muletón, si disponemos de uno. Se trata de una tela más gruesa de lo habitual y que va entre la mesa y el mantel. Sirve para evitar ruidos al colocar platos y dar mayor comodidad al comensal.

Seguidamente, el mantel, a ser posible deben llegar las esquinas hasta el suelo, si no es así, un poco más de la mitad de la mesa. ¿Color? Según nuestros gustos, pero lo ideal son colores claros para que den sensación de limpieza.

LA VAJILLA

Para gustos los colores. Las hay clásicas como las famosas de La Cartuja de Sevilla o bien, más modernas y frescas como las de Vista Alegre 1824. Algo primordial, es que toda la vajilla y cubertería sean del mismo diseño o sigan un mismo estilo.

Comenzaremos colocando un bajo-plato o plato de presentación. Este plato no se usa para comer, es mera decoración y debe colocarse el borde del plato con el borde de la mesa. Estos platos los tenemos que elegir de colores que sean fáciles de combinar, ya que los podemos usar en más ocasiones.

Seguimos con el plato trinchero, que será para comer la carne y encima de este, colocaremos el plato que usemos para el entrante, es decir, si tenemos sopa, colocaremos un plato sopero / hondo y si tenemos una ensalada, colocaremos un plato de postre. Justo encima, va la servilleta, ¡nada de meterla en la copa!

A la izquierda y más arriba, el platillo de pan (no debemos quitárselo a nuestr@ compañer@ de la derecha). Y es que, ¿cuántas veces hemos estado en una mesa y no sabíamos cuál era nuestro pan? Recordad, siempre a la izquierda.

LA CUBERTERÍA

Este es el momento en el que todos nos hacemos un lío. Muy sencillo, de fuera hacia dentro. Por lo tanto, en los extremos tendremos los cubiertos del entrante, en el medio los del pescado y los más pegados al plato serán los de la carne. Los cuchillos siempre deben ir con el filo mirando al plato.

Justo entre los platos y las copas (que hablamos más abajo) van los cubiertos para el postre de forma horizontal. Si queremos, estos se pueden marcar / poner cuando sirvamos el postre, así no cargamos mucho la mesa.

En otro post hablaremos de con qué cubierto se marca / acompaña cada plato pero por lo general:

  • Ensaladas: cuchillo y tenedor de postre.
  • Sopas: cuchara sopera.
  • Pescado: pala y tenedor de pescado.
  • Carnes: cuchillo y tenedor trinchero.

LA CRISTALERÍA

De nuevo, para gustos los colores, pero he de decir que la cristalería me gusta sencilla, sin colores (salvo para cuando es una comida de verano en una terraza). El verano se presta a copas con diseños informales y con colores vivos.

Comenzaremos colocando la copa del agua o vaso que también está bien visto, justo en el centro, delante del comensal. Seguidamente, hacia la derecha, la copa de vino blanco y después la copa de vino tinto.

Si tenemos cava o champagne para brindar, la copa  ya debe estar colocada en la mesa justo detrás, entre la copa de agua y la de vino blanco. Ocurre lo mismo que con los cubiertos de postre, si vemos que la mesa queda demasiado cargada, es mejor poner estas copas en el momento de servir el cava.

Con estos pequeños consejos de protocolo en la mesa, os aseguramos que podéis montar unas mesas dignas de un “banquete Real”. En los próximos artículos os enseñaremos a decorar las mesas y a desarrollar el evento.

¿Os ha gustado el post? En restaurantes como Coque o Bagá, ambos estrella Michelin, se pueden apreciar todos estos detalles, donde cada cosa está en su sitio y facilita la experiencia de un buen servicio.

elblogdeceleste

Directora, editora y redactora de elblogdeceleste.

Me apasiona la gastronomía desde el producto, productores, experiencias, recetas, restaurantes hasta los viajes relacionados con la gastronomía.

Mi canal es el digital, tengo amplia experiencia en el sector, redacción SEO y gestión profesional de social media.

Colaboro en distintos medios nacionales digitales como periódicos, revistas y radio.

Además de mi formación en MKT digital y ventas, he estudiado cocina francesa en Le Cordon Bleu.

Participo en eventos del sector como ponente, presentadora, chef y jurado.

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23 comentarios en «PROTOCOLO EN LA MESA – ANFITRION@S PERFECT@S»

    • Eso es Chary. Cada uno en la medida de sus posibilidades pero siempre hay que tener en cuenta pequeños detalles.
      Me alegro que te haya gustado!

      Responder

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