Receta casera de kombucha de manzana y jengibre

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La kombucha es una bebida probiótica milenaria que proviene de la fermentación de un sustrato y un scoby, es decir, un conjunto de bacterias y levaduras que aportan grandes beneficios a la microbiota. Por ello, esta bebida es una opción ideal de maridar cualquier plato de una forma saludable y natural.

Por su parte, la microbiota es la flora microbiana que habita en el organismo, mayormente en el aparato digestivo, y se encarga, entre otras cosas, de reforzar el sistema inmunológico y reducir la aparición de enfermedades. Es decir, actúa como una barrera protectora del organismo.

La kombucha

Una de las mejores formas de mantener equilibrada la macrobiota es a través del consumo de alimentos o bebidas fermentadas como la kombucha. Esta bebida probiótica se puede elaborar de forma casera con una receta muy sencilla, o, por el contrario, se puede comprar ya hecha. Para ello hay que poner especial atención en que sea natural, ecológica, de calidad, envasada en vidrio, con la menor cantidad de azúcar posible y sin pasteurizar (excepto las embarazadas).

Otros probióticos muy recomendables para cualquier tipo de alimentación son el kéfir, el chucrut o el kimchi vegano. Para la elaboración de todos ellos, la fermentación es un proceso indispensable que se cree que surgió hace más de 10.000 años con las primeras bebidas alcohólicas. Con el paso del tiempo se fue incorporando a la conservación de otros productos como la carne o el pescado.

Receta de kombucha

Para elaborar esta receta de kombucha solo hace falta tener un scoby de calidad y confianza en el proceso, el cual es muy sencillo. Además, hay que tener en cuenta que se produce una primera fermentación aeróbica, es decir contiene oxígeno, y una segunda fermentación que es anaeróbica, sin oxígeno y en la que se da el sabor.

Los mayores beneficios de consumir kombucha están relacionados con la mejora del sistema inmunológico. Si cada día se añadiesen productos fermentados se estaría ayudando a la microbiota y por ende, a la salud. La fermentación genera nutrientes adicionales a la vez que elimina toxinas y numerosos compuestos químicos existentes en algunos alimentos.

Ingredientes para 4 personas

 Para la primera fermentación

  • 4 l de agua
  • 1 taza de azúcar de Azucarera
  • 8 bolsas de té de Hornimans
  • 1 scoby con un poco de líquido iniciador

Para la segunda fermentación

Elaboración de la kombucha

La primera fermentación

  1. Para elaborar la primera fermentación de la kombucha hay que tener un scoby y un poco del líquido donde habitaba.
  2. Introducir ambos en un recipiente de cristal lo suficientemente grande (al menos dos litros).
  3. Hacer un té azucarado, para ello calentar el agua, añadir el té negro, el azúcar, enfriar, colar e incorporar la mezcla al scoby.
  4. Cubrir con un paño o papel de cocina, sujetado con una goma o similar y fermentar entre cinco y siete días. Es importante elegir bien el lugar, debe ser tranquilo, sin calor directo, ni plantas.
  5. Probar a partir del quinto día y decidir el sabor que se desea. A partir de ahí, se puede embotellar y consumir o proceder a la segunda fermentación.
  6. En cuanto al scoby, volver a “darle de comer”, es decir, volver al punto tres.
  7. Lavar cuidadosamente todo lo utilizado.

Elaboración de la segunda fermentación

  1. Pasado el tiempo elegido, sacar el 90% de la kombucha del frasco. Es importante mantener el scoby junto con un 10 % del líquido en el frasco inicial, para seguir haciendo kombucha y que el scoby viva adecuadamente.
  2. Con un embudo, introducir el líquido en botellas de cristal con tapón y lo suficientemente grandes para poder añadir el zumo de manzana y jengibre.
  3. Dejar fuera del frigorífico, durante aproximadamente cinco días, para que se produzca la segunda fermentación.
  4. Es importante abrir la botella cada día, ya que en la fermentación se generan burbujas y la botella podría explotar. Pasado ese tiempo, ya estaría lista la kombucha.
  5. Meter las botellas en el frigorífico y a disfrutar.
  6. Lavar los utensilios usados.

Trucos y consejos

  • Los sabores de la kombucha pueden ir variando, tanto en la primera fermentación, pues cuanto más tiempo se tenga más fuerte será, como en la segunda fermentación, donde los ingredientes adicionales se eligen al gusto, por ejemplo, jengibre, cúrcuma, frutos rojos, etc.
  • Hay que tener mucho cuidado con la kombucha y los insectos, pues hay un mosquito que puede vivir en ella, por eso, no se debe tener cerca de plantas o animales.
  • El azúcar y el té no hace falta que sean de gran calidad o con sabores, ya que la clave reside en la fermentación. Esta es la misma para algunos quesos, la cerveza, el pan, el vino, etc.

Una de las grandes ventajas de la kombucha es que tiene una gran durabilidad en el frigorífico y no pierde sus propiedades, al ser una bebida fermentada. Además, si se realiza bien la fermentación la cantidad de azúcar consumida es mínima, ya que el scoby las elimina. Otras recetas saludables y deliciosas fermentadas son la masa madre.

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22 comentarios en “Receta casera de kombucha de manzana y jengibre”

  1. Qué maravilla Celeste. He probado la receta y ha salido de lujo. Es impresionante los beneficios que tiene la Kombucha. Realmente la receta no es muy complicada. la recomiendo a todos lo que paséis por aquí. saludos

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  2. ¡Qué receta más increible! ¿No es complicada de hacer?
    El próximo día me llevo un poco de scoby y pruebo a hacerla en casa
    Un abrazo

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  3. Me ha encantado la receta de kombucha, parece fácil prepararla!!!. Crees que podría hacerse utilizando frutos rojos? Son mis preferidos.

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